La Inamovilidad Laboral de los Progenitores
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CIL-Septiembre-2009 Dentro de las modificaciones de orden laboral incorporadas en el nuevo Texto Constitucional en febrero de este año, nos encontramos con la figura de la inamovilidad laboral de las mujeres en estado de embarazo y de los progenitores, hasta que la hija o hijo cumpla un año de edad. En el presente artículo analizaremos los antecedentes de esta figura y su alcance en las disposiciones en vigencia.

 

Es importante establecer que la inamovilidad laboral está referida a la protección del trabajador o trabajadora en su fuente de empleo, respecto a su permanencia, sin que el empleador pueda despedirlos o rescindir el contrato de trabajo.

 

La disposición legal que regulaba la inamovilidad laboral de la mujer embarazada, hasta que su hija o hijo cumplan un año de edad, era la Ley 975 de fecha de 02 de marzo de 1988 que disponía que toda mujer en  periodo de gestación hasta un año de nacimiento del hijo, gozará de inamovilidad en su puesto de trabajo tanto en instituciones públicas como privadas. Esta normativa no contaba con una reglamentación específica, por lo que su aplicación protegía inclusive a las mujeres que incurrían en las causales del despido justificado. La carencia de reglamentación inducía incluso a que las autoridades judiciales apliquen su criterio de manera contradictoria, encontrándose diversos lineamientos jurisprudenciales sobre este particular.

 

La inamovilidad laboral de la mujer embarazada hasta que su hijo cumpla un año de edad no estaba regulada en la anterior Constitución. La primera variación que salta a la vista sobre el tema, en la actual Constitución Política del Estado, se refiere a que la inamovilidad laboral no sólo protege a la mujer sino que ahora, el padre también goza de ésta, durante el mismo periodo, es decir desde la concepción hasta el cumplimiento de un año de la hija o hijo, así lo determina el parágrafo VI del artículo 48 de la norma constitucional.

 

A su vez, el Gobierno, a través del Decreto Supremo No. 0012 de fecha 19 de febrero del año en curso, reglamentó las condiciones de inamovilidad laboral de la madre y padre progenitores, en los siguientes términos:

a) La inamovilidad laboral de la madre o padre progenitores se aplica en el sector público y privado.

b) La inamovilidad laboral de la madre o padre progenitores, sea cual fuese su estado civil, abarca desde la gestación hasta que el o la menor cumpla un año de edad, no pudiendo los padres ser despedidos, afectados en su nivel salarial ni su ubicación en su puesto de trabajo.

c) A efectos de beneficiarse de la estabilidad laboral, la madre o el padre progenitores deberán presentar certificado médico de embarazo extendido por el Ente Gestor de Salud o por los establecimientos públicos de salud, certificado de matrimonio o acta de reconocimiento ad vientre extendido y certificado de nacimiento del hijo o hija, ambos extendidos por el Oficial de Registro Civil.

d) Si la madre o el padre progenitores incurren en las causales que justifican su despido, determinadas tanto en el artículo 16 de la Ley General del Trabajo y artículo 9 de su Decreto Reglamentario, no gozarán del beneficio de la inmovilidad laboral.

e) La inamovilidad laboral no se aplicará en contratos de trabajo que por su naturaleza sean temporales, eventuales o en contratos de obra; salvo las relaciones laborales en las que bajo estas figuras y otras modalidades se intente eludir el alcance de la inamovilidad.

f) La inamovilidad laboral tanto para el padre como para la madre progenitores se aplicará cuando éstos cumplan con sus obligaciones legales y de asistencia respecto a su hijo o hija.

g) Finalmente, si el empleador no acata y respeta el alcance de la inamovilidad laboral de los progenitores, el Ministerio de Trabajo, Empleo y Previsión Social, dispondrá la reincorporación de la madre o padre progenitores, con goce de haberes y otros derechos por el tiempo que duró la suspensión de la relación laboral, sin perjuicio de la aplicación de sanciones por incumplimiento a leyes sociales, salvando los derechos de la madre o padre progenitores cuya tutela se solicité a través de acciones de índole legal y que se interpongan en la vía judicial.

 

A nuestro entender, la reglamentación antes descrita se constituye en un importante aporte, pues se aclaran aspectos de relevancia que antes eran polémicos y que se sujetaban a la discrecionalidad de quien tenía que interpretar el alcance de la inamovilidad, es así que a partir del D.S. No. 0012 se han despejado muchos vacios como la aplicabilidad de la inamovilidad laboral en contratos a plazo fijo, el tratamiento de la inamovilidad laboral cuando los trabajadores incurren en las causales que justifican su despido y la necesidad de cumplir con las obligaciones de asistencia por parte de los progenitores cuando pretendan acogerse al beneficio de la inamovilidad laboral.

 

Juan Pablo Zegada A.

 
 

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